Entrevista a la banda Laskar – Rock en estado volcánico

Los nacionales entregan una energía volcánica, trabajo constante y la consolidación rumbo al 2026
Desde Santiago de Chile emerge Laskar, una banda que entiende el rock como una fuerza viva, en permanente movimiento. Nacidos en 2022 y consolidados en 2025 con su formación definitiva y el EP Arlequín, el cuarteto canaliza un sonido honesto y visceral, construido desde la composición consciente: riffs que nacen desde la tierra, melodías cargadas de tensión y letras que miran de frente la realidad que habitamos. Con la convicción de abrirse espacio en la escena chilena y latinoamericana, Laskar, como el volcán de San Pedro de Atacama, pero con K, avanza activo, imponente y silenciosamente poderoso con la energía que no explota al azar, sino que crece de manera firme, profunda y constante, como tierra inquieta que se transforma con el tiempo, la convicción y el escenario.

En esta entrevista, realizada tras un ensayo y con la energía aún vibrando en el aire, Laskar habla desde el presente: de lo que ya es y de lo que está por venir. Conversamos sobre el oficio de hacer canciones, sobre lo que la música logra cuando se trabaja con convicción y sobre el paso firme de una banda que busca construir historia en un Chile que avanza rápido, a veces caótico, pero siempre fértil para quienes entienden el rock como proceso y no como destino inmediato.
El 2025 fue un año clave para Laskar, marcado por el lanzamiento del EP Arlequíny su debut en Rock and Blues House. Si tuvieran que resumir este período, ¿qué fue lo más importante que vivieron como banda?
César (batería). Este es un proyecto que ha vivido varias transformaciones a lo largo de los años, por lo que 2025 fue definitivamente un año clave. Pudimos asentarnos oficialmente como banda y establecernos con nuestra formación definitiva. Se dio una conexión musical muy fuerte entre nosotros y, además, lo pasamos muy bien ensayando y compartiendo.
La guinda del año fue nuestro debut en vivo, acompañado del lanzamiento del EP. Nos sentimos muy cómodos tocando por primera vez frente al público y recibimos una muy buena respuesta de la gente que nos escuchó y fue a vernos.
¿Qué decisiones tomaron durante este 2025 que sienten que están marcando con más fuerza el camino de la banda hacia el 2026?
César (batería): Sin duda, el lanzamiento del EP fue una decisión clave, porque fue el puntapié inicial para presentarnos oficialmente como banda. Creemos que eso ayudó a ordenar el proyecto y a mostrar quiénes somos.
También fue muy importante organizarnos internamente, proponernos metas a mediano plazo y trabajar de forma ordenada. Esa capacidad de planificación y dedicación es algo que queremos mantener para preparar un buen 2026.

Dentro de la escena chilena actual, ¿qué creen que hoy hace reconocible el sonido de Laskar y en qué dirección lo están llevando ahora?
Cristian (vocal): Creemos que algo reconocible de Laskar es que no nos ponemos barreras. Estamos buscando no tener una etiqueta definida y movernos libremente entre nuestras influencias. Podemos tirar un riff bien hard que haga prender a la gente y, de repente, sumar un aire de folclor o un coro más oreja, más pop, que se queda grabado.
Esa amalgama de estilos es lo que nos hace ser nosotros: un sonido con fuerza, pero que también se puede cantar. Hoy estamos disfrutando mucho el proceso de pulir esa mezcla. No queremos sonar a “un poco de todo”, sino que todo suene a Laskar. Vamos hacia canciones más directas y honestas, con un sello cada vez más claro.
En el tema “Esa Luz” cuentan con la participación de Jorge Ortiz, charanguista de Kuervos del Sur. ¿Cómo se dio esa colaboración y qué aportó su sonido al universo de la banda?
Isaías (Guitarra): A Jorge ya lo ubicaba desde la época escolar, hace muchos años atrás, y desde entonces siempre ha habido lazos a través de amigos en común. Desde el primer momento en que le comunicamos la idea se mostró abierto a participar, con una tremenda disposición y una gran calidad humana.
Todo se dio de forma muy natural e intuitiva. Su interpretación tiene una potencia y un carácter que se fundieron perfecto con el sonido de Laskar, y especialmente en “Esa Luz”, donde su charango le da ese toque sensible y melódico que el tema necesitaba en los momentos justos.

Siendo cuatro integrantes, ¿cómo están trabajando hoy la creación y las decisiones para que el proyecto crezca sin perder identidad?
Andrés Torres (bajo): Afortunadamente, este proceso se ha dado de forma muy natural. Gracias a la experiencia, intuitivamente hemos sabido identificar, respetar y potenciar los roles que cada uno fue mostrando desde el principio.
Christian en la voz e Isaías en la guitarra aportan muchísimo en lo musical y son en gran parte responsables de mantener el estilo y la fuerza que le da identidad a la banda en cada ensayo y show en vivo. Por nuestra parte, César en batería y yo en el bajo mantenemos una base sólida que le da cimiento a esas ideas y permite terminar de darle forma a nuestro sonido.
Después de Arlequín, ¿qué pueden adelantar de lo nuevo que se viene para Laskar? ¿Qué va a sorprender a quienes ya los siguen?
Andrés Torres (bajo): Arlequín es nuestro primer EP de tres temas y, por ende, el primer acercamiento musical con el público. A partir de eso, hemos potenciado el proyecto desarrollando un repertorio de alrededor de 15 canciones, lo que nos permite construir un show en vivo lleno de energía y letras con un carácter más telúrico.
Lo que viene ahora es el lanzamiento de nuestro tercer sencillo, “Amores Tóxicos”, que forma parte de este EP. Además, estaremos grabando nuestra música de forma paulatina durante los próximos meses, mientras seguimos presentándonos en vivo y mostrando todo este material.

La escena rock en Chile está en constante cambio. ¿Dónde sienten que se posiciona hoy Laskar y con qué bandas creen que dialoga su propuesta?
Isaías (Guitarra): La escena rock chilena tiene muchas aristas en cuanto a estilos y propuestas, y muchas veces se tiende a encasillar los proyectos. Nosotros, más que posicionarnos en un nicho específico, apuntamos a la autenticidad de nuestra propuesta.
Queremos mostrarnos como una banda de gente real, con sonido propio y una visión amplia, preocupados siempre de entregar lo mejor de nosotros. Eso nos permite compartir escenario con distintas bandas locales y dialogar con propuestas diversas sin perder identidad.
En un contexto donde todo es inmediato y digital, ¿qué valor le dan al formato en vivo y al trabajo a largo plazo como banda?
Cristian (Voz): Para nosotros, tocar en vivo es lo que más nos llena. Está bien lo digital y las redes, ayudan mucho, pero la conexión real pasa cuando estamos en el escenario, compartiendo la energía del momento con la gente. Es la parte más humana de tener una banda y lo que más disfrutamos.
Respecto al largo plazo, nos lo tomamos con humildad. Sabemos que hoy todo va muy rápido y que esa rapidez puede generar ansiedad. Nuestra apuesta es seguir ensayando, tocando y puliendo canciones, entendiendo que este es un proceso que toma tiempo y que queremos recorrer paso a paso.

En un contexto donde todo es inmediato y digital, ¿qué valor le dan al formato en vivo y al trabajo a largo plazo como banda?
Cristian (Voz): Para nosotros, tocar en vivo es lo que más nos llena. Está bien lo digital y las redes, ayudan mucho, pero la conexión real pasa cuando estamos en el escenario, compartiendo la energía del momento con la gente. Es la parte más humana de tener una banda y lo que más disfrutamos.
Respecto al largo plazo, nos lo tomamos con humildad. Sabemos que hoy todo va muy rápido y que esa rapidez puede generar ansiedad. Nuestra apuesta es seguir ensayando, tocando y puliendo canciones, entendiendo que este es un proceso que toma tiempo y que queremos recorrer paso a paso.
Ese escenario funciona como una fotografía precisa del momento que vive la banda. Laskar no corre: camina firme, consciente de que su historia se construye a base de ensayo, escenario y decisiones pensadas. Arlequín no representa un punto de llegada, sino el primer paso visible de un proyecto que entiende el rock como proceso, identidad y trabajo constante. Con canciones que siguen creciendo y una convicción clara sobre el valor del vivo, la banda entra al 2026 con los pies en la tierra, el sonido cada vez más definido y la certeza de que lo que viene se construye tocando.
Lejos de aparecer por azar o buscar atajos, Laskar ha forjado su camino desde abajo, acumulando horas de sala, escenarios compartidos y pruebas sonoras que han moldeado su carácter musical. Cada ensayo, cada conversación creativa y cada show es parte de un recorrido asumido con honestidad y compromiso. En un contexto donde todo parece inmediato, la banda apuesta por sostener el pulso, afinar la convicción y avanzar sin apuro.
Porque en Laskar la suerte no se persigue ni se espera. Como deja entrever Esa Luz, saben que la suerte se hace escasa para quienes mueren de pie, pero que el verdadero valor está en seguir de pie: tocando, creando y creyendo en su propio sonido.
Pueden disfrutar de Laskar este próximo 2 de enero en MiBar. Las entradas ya se encuentran disponibles a través de portaltickets @portaldisc , con un valor de $6.000 en preventa y $8.000 el día del evento.



